1. El caballero
La campana de la capilla del orfanato "Hijos de las
estrellas" sonó suavemente. Esta campana suena regularmente a mediodía y a
las seis de la tarde, Seiya la llamaba "la campana de la esperanza".
A Seiya le gustaba su sonido, porque aliviaba los corazones heridos de los
niños que habían perdido a sus padres.
No se sabe cuántas veces escuchó ese sonido desde aquel
día, cerca de cumplir los seis años, en que fue separado de su hermana Seika
por Mitsumasa Kido, el dueño de la fundación Grad. Desde ese entonces siempre
estuvo de pie sin saber por qué.
—Me pareció haber oído llegar a mi hermana.
Debe ser el sonido de esa campana, esto y el orfanato afectan mi mente—
Un día de esos mientras Seiya murmuraba, tuvo recuerdos
de su infancia, de su hermana Seiya, y de sus enseñanzas:
—Seiya antes de venir al orfanato, cerca de la casa donde
vivíamos con papá y mamá, había una iglesia, cuando oías el sonido de esa
campana gritabas —talan, talan— preguntando si podrías ir a oír la campana allá
arriba y tocarla—.
—Pfu... Hmm—.
Seiya desde hace mucho tiempo había olvidado el rostro de
sus difuntos padres, pero, incluso ahora, recordaba esas palabras de Seiya, de
la cual no sabe su paradero.
—Seiya, Seiya—. Seiya volvió así mismo después de oír la
voz de Makoto.
Como la lucha ante el Santuario, controlado por el
asesino del antiguo Maestro, había terminado, Seiya se tomó un tiempo para
descansar un poco y visitar el orfanato —Hijos de las estrellas—, de pie
delante de la puerta principal, miraba distraídamente la campana de la capilla
en lo alto del edificio, y recordaba una conversación con su hermana.
—Ah... ¿Makoto? —. Estaba frente a unos de los niños más
alegres e inquietos del orfanato. Makoto, muy sonriente, venía con Akira y
Tatsuya.
—Te hemos estado llamando varias veces y no respondes,
hermanito "oni—chan" ¿Estabas otra vez pensando en Miho, ¿eh? como siempre...—.
—Más o menos—.
—Hacen una pareja perfecta—. Akira y Tatsuya entraron en
la broma de Makoto diciendo — ¡Si, si, son novios! — e intentando imitar a los
adultos.
—Lo dije sin pensarlo, no digas payasadas. Toma esto—. Y
le da un coscorrón a Makoto.
—Uau. Miho, que bueno que vino Seiya. Él no aparecía hace
bastante tiempo—.
Makoto no podía contener su felicidad y recorrer el
jardín corriendo, hacía bastante tiempo que no estaba tan alegre, no podía
contener tanta alegría. Seiya sonríe ligeramente mientras ve irse a Makoto y
los otros 2, durante el tiempo que ha pasado con Makoto olvida por completo que
es un caballero "Seiya de Pegaso" ahora era simplemente "el
hermanito oni—chan Seiya"
En aquel momento, Shun y su hermano Ikki estaban en una
colina elevada observando el mar. Era un cementerio, un lugar sagrado donde los
muertos duermen profundamente envueltos en una gama de sentimientos y
recuerdos. El corazón de Shun estaba inusualmente alborotado de alegría, pues
su hermano Ikki, que en el pasado había reaparecido como un enemigo e incluso
había levantado su puño contra él, había vuelto a la vida tal y como su
constelación protectora, Fénix, y ahora estaba de pie a su lado como un valioso
aliado. Ambos contemplaban la lápida de su querida madre, y esto era como un
sueño para Shun.
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