5. Amor post mortem

¡Oh mi bella Helena! Eres mi sueño real... daría toda mi vida para verte feliz, para verte sana, daría mi vida con tal de recuperarte de la muerte... ¡Mi bella Helena!

Tú, mis ganas de vivir... he sido un nómada, pero encontré el mundo perfecto en ti, maldito sea el mal que me ha quitado tu vida... sin importar cuanto cueste, te conservare conmigo…Maldito sea el mal que te llevó a la tumba, desgraciada tuberculosis... me alegra tanto haber sido correspondido por el amor incondicional que te he brindado.

Te he construido un mausoleo para poder tenerte cerca de mi casa, porque mereces hasta muerta, un bellísimo reino. 

Te extraño mi amor, ya no quiero que eso pase; hoy iré por ti. Ahora que estoy en tu tumba, tengo que llevarte a vivir conmigo, la exhumación será algo arduo, pero valdrá la pena.

Ahora que hemos llegado, tendré que reponerte, mi amor eterno, quizá sea obstinado, o simplemente un obsesionado... pero hago lo que mi corazón me indica...

Tendré que reponer tu piel recaída, tendré que darte cabello, el color de tus cabellos castaños volverán a lucir hermosos.

 ¡Oh mi bella Helena! Ya estás perfecta... El hedor podrá ser controlado con perfumes, lo que me importa es tenerte cerca y aún me permitas tener tu cuerpo en mis noches de pasión, he de mejorar tu vagina con un ducto improvisado para poder unirnos en el coito.

He regenerado tu cuerpo, he de morir contigo mi amor, y poder hacerte el amor en el cielo...

Han transcurrido nueve meses desde que te he traído a casa... estás demasiada escuálida, y se me está agotando los químicos para mantenerte estable... los vecinos se han quejado de esa fetidez producida por la misma, y la señora Leone ha venido a requisar la casa porque los rumores de nuestra convivencia están incontrolables y no podría ocultarte, mi amada Helena, no podría.

La señora Leone ha llegado con muchos policías, dicen que te he profanado y que estoy loco, pero ambos sabemos que no es así, eres una Diosa y yo solo te he adorado... ¿Eso es estar loco, mi hermosa Helena?

Tendré que estar en prisión, pero tú... tendrás que regresar a tu tumba, mi vida... pero nos veremos en la próxima vida.

Nueve meses, tiempo suficiente para amarte después de la muerte. 
Mi nombre es Daemon Maquiavelo un ex estudiante de anatomía y esta fue mi manera de amar post mortem a mi Diosa María Helena Bianchi.

Daemon se enamoró perdidamente de Helena después de haberla asesinado. Al morir Maquiavelo, se hizo con el cuerpo y le construyó un altar como tumba, tiempo más tarde exhumó el cuerpo de Helena para tenerla como mujer en su casa, por un largo periodo de nueve meses, los cuales pudieron haber sido más de no haber llegado la policía gracias a la llamada de la vieja Leone, suceso que se dio al enterarse mediante rumores de los inquilinos, que el sujeto mantenía relaciones con el cuerpo descompuesto de una mujer.

Al llegar y encontrarlo, Daemon confesó todo, respondió por el asesinato de la chica, por haber hurtado restos de personas muertas en su casa, y lo que había hecho después con el cuerpo obtenido en el fondo del pozo, e inclusive, relato qué tratamientos y químicos aplicaba al cadáver para que su descomposición durase tanto, su confesión incluye el método empleado para la reconstrucción de su piel y su vagina.

Daemon Maquiavelo paso el resto de su vida recluido en el sanatorio de Esposito donde su enfermedad mental agravo a tal punto donde el hombre fue capaz de arrancarse la lengua de una mordida y causarse severas laceraciones con objetos que nunca pudieron deducir de donde los obtenía.

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